El Santo Padre se encontró con el Presidente de la Lamborghini y los responsables de la Fundación OMAZE. La última parte de lo recaudado, de la subasta benéfica del automóvil “Huracan Lamborghini”, se destinará a la reconstrucción del Seminario y de una Escuela de Infancia en Haití, que fueron destruidos por el terremoto de 2010.