Es la invitación lanzada por el purpurado a los obispos y sacerdotes de la Iglesia caldea, con ocasión del retiro anual del 8 al 12 de julio en Ankawa. “Es necesario trabajar según el amor, el servicio y el don”, dijo Su Eminencia pidiendo un relanzamiento del compromiso misionero a nivel “espiritual, social y eclesiástico”.