El voluntariado promueve el envejecimiento activo, por eso el Papa Francisco, al recibir a la Asociación Nacional de trabajadores ancianos, los alentó a seguir en este camino, dado que “el compromiso a favor de los demás es capaz de contrarrestar la percepción de la soledad, mejora el rendimiento cognitivo y aumenta el bienestar mental”. Los ancianos, además, deben «transmitir la propia experiencia de vida», y «todos estamos llamados a contrarrestar la cultura del descarte».