Un acuerdo de gran importancia, especialmente para la vida de la Iglesia Católica en China y para el diálogo entre la Santa Sede y las Autoridades civiles. Es así como declara el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolín, en una declaración oficial después de la firma del acuerdo sobre el nombramiento de los Obispos. El purpurado confirma el largo camino de entendimiento subrayando «la consolidación de un horizonte internacional de paz»