El Card. Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, ha seguido el delicado y complejo camino de la Iglesia Católica en China desde 1992, año de su llegada a Hong Kong. En esos mismos años comenzó el «deshielo diplomático» entre la República Popular China y la Santa Sede, con los primeros contactos entre representantes de la Secretaría de Estado y el Ministerio de Asuntos Exteriores en Beijing. Compartimos una síntesis de la entrevista que concedió al periódico L’Osservatore Romano.