Así lo afirmaron- en sustancia – los Obispos Venezolanos, en el día anterior a la juramentación de Nicolás Maduro para un segundo mandato presidencial, al reiterar que “la convocatoria del 20 de mayo (para elegir el Presidente de la República) fue ilegítima, como lo es la Asamblea Nacional Constituyente impuesta por el poder ejecutivo”